Durante una década, Dominique Pelicot sometió a su esposa a abusos atroces, reclutando a más de 50 hombres para violarla mientras él grababa todo. La justicia francesa le impuso la pena máxima de 20 años, pero ¿es suficiente para un crimen tan devastador? Este caso abre el debate sobre las limitaciones de las leyes frente a la violencia de género extrema.

Noticias
¡CUBA ES LA PRÓXIMA! El régimen castrista TIENE QUE CAER
MARÍA ELVIRA SALAZAR EN FLORIDA NEWS MIAMI

